Apariencias


Opino-demagogia

Posted in De todo un poco por La Ta en 26 septiembre 2009

OPINIÓ~1

“Es penoso observar que desde hace muchos años, en el periódico, en el sermón y en el mitin, se renuncia desde luego a convencer al infiel y se habla sólo al parroquiano ya convicto.” J. Ortega y Gasset

Hace tiempo que legiones de autonombrados “expertos” invaden los medios de comunicación. El fenómeno no es nuevo si embargo ha ido en aumento hasta tal punto, que si con anterioridad los medios de comunicación recurrían a un experto en casos puntuales a la hora de ofrecer al público una información argumentada o específica sobre un determinado tema, ahora son los expertos los que acuden masivamente a los medios de comunicación a ofrecerles las informaciones que ha de divulgarse.

El experto desde el punto de vista periodístico, es una fuente más que dado que conoce muy bien su actividad o ha estudiado toda una vida para llegar a dominar un tema, se le considera una fuente fiable de información o una persona que puede aclarar aspectos técnicos, hacer análisis e incluso en casos extremos predicciones sobre el curso que seguirá determinado acontecimientos.

La diferencia entre un experto reconocido y los actualmente autoproclamados expertos que pueblan los medios de comunicación audiovisuales y escritos es que estos últimos forman una categoría aparte, a los que se ha denominado “opinólogos”, es decir aquellos que dan su opinión personal sobre un tema sin tener ni idea sobre el mismo o aduciendo informaciones tan vagas como las que pueda tener la portera de mi piso. Y es aquí de donde viene todo el lío porque una cosa es opinar con conocimiento de causa y otra opinar por opinar como hacemos de cañas con los amigos.

El problema no es que existan opinólogos, los ha habido y los habrá siempre, el problema es que se les ha dado una tribuna sin límite. Los medios está plagados de expertos que ofrecen opiniones en lugar de informaciones contrastadas, que en las tertulias insultan y lanzan improperios como parte de su “análisis”, y en muchas ocasiones el noticiario se construye en base a estos personajes. Se ha pasado de la opinión a la demagogia sin apenas darnos cuenta.

Asimismo, el hecho de que cada vez haya más opinólogos que periodistas, se nota. Tenemos los estudios, diarios y tertulias llenos de ex grandes hermanos, famosillas que se han acostado con futbolistas, políticos y toreros, o verduleras que para hacer valer su opinión son capaces hasta de subirse encima de la mesa, o de tomar la cámara, el micro, la pluma o lo que se tercie con tal de que su opinión de “expertos” sea oída a cualquier precio.

Mientras las plantillas de los medios crecen en número de expertos se despiden periodistas auténticos, de esos de los valores anticuados, como despectivamente se les llama, me refiero a aquellos que creen en la búsqueda de la información que corrobore una historia en lugar de correr tras chismes de portería o conversaciones de cañas como fuentes incuestionables de información. Me refiero a esos periodistas que se baten contra los intereses empresariales de los medios para sacar una historia contrastada, y lo más objetiva posible, al menos si no objetiva, informativa que no opinativa.Periodistas que son expulsados o abandonan por su propio pie los medios hartos de que su “experiencia y buen hacer” no esté a la altura de los “expertos”.

La opinión experta lo inunda todo, los diarios ya no tienen una sola sección de opinión a veces el entero periódico lo es. Los programas y hasta noticiarios se inician con alguna sorna, u opinión del presentador de turno, es una cosa generalizada o mejor dicho global este estilo de personalizar las noticias para captar público, cuando las noticias no necesitan interepretaciones, no necesitan maquillaje o chistes, las noticias son hechos reales y sólo necesitan ser contados tal y como suceden para que podamos informarnos y actuar si es el caso.

No necesitamos bromas, peroratas introductivas de media hora, ni comentarios personales sino información, que cada vez escasea más y más de los informativos, periódicos y radios sustituido por el llamado “infoteinment”, un frankestein entre información y entretenimiento, destinado a ser el pan y circo actual, que nos obnubila con sus ligerezas y nos hace creer que estamos informados de lo que sucede, cuando resta importancia a los hechos en favor de comentarios jocosos o entretenidos sobre los mismos.

Los medios han pasado de formar opinión pública a hacer pública la opinión y en lugar de ofrecer información contextualizada nos ofrecen la historia según el fulano de turno. Lo más sorprendente es que estos “expertos” lo son en cualquier área, y sin necesidad de méritos lo mismo opinan de fútbol que de la guerra de Irak, de los presupuestos generales, de la pifia de un famoso o de las declaraciones de Putin.

Y así los medios resuelven la papeleta, con un experto me ahorro tres periodistas en el terreno, ummmm pues va a ser que sale más económico y total al público le entretiene más y para qué ofrecerle información que le ayude a entender hechos a hacerse sus propias ideas, no, mejor se lo damos todo así masticadito para que no hagan el esfuerzo no vaya a ser que les de por pensar y se den cuenta de la bazofia de periodismo que hacemos.

Se acusa a los políticos de demagogia pero los medios que acusan no se encuentran tan lejos de la “mediodemagogía”,es decir utilizan las técnicas clásicas de la demagogia en primetime y la difunden casi 24h. Si analizamos cómo los “opinólogos- expertos” llevan a cabo sus intervenciones observaremos falacias, manipulaciones de palabras y contextos, omisiones deliberadas de informaciones relevantes, descontextualizaciones y un largo etc.

Una de las primeras reglas de oro que se aprenden como periodista es la búsqueda de la objetividad, quizá sea una utopía y ésta no exista, ya que todos tenemos nuestras ideas y opiniones pero aún asi nos rendimos y pensamos que la objetividad no existe, pero si intentamos alcanzarla estaremos más cerca de lograrlo.

Quizá pertenezco a esa minoría de “románticos” o quizá se que es posible ser objetivo y creo sin duda que se necesita más información, que opinión.La información te impulsa a actuar la opinión a asentir o negar con la cabeza y como una vez me dijo alguien:” Las opiniones son como el ojo del culo, todo el mundo tiene una”.

ps. Dedicado a dos amigas periodistas recientemente despedidas por serlo (aunque a ellas no se lo hayan dicho). No os rindáis nos hemos visto en peores y hemos salido.